sábado, 13 de febrero de 2016

REBECA:


Ficha técnica:

Título: Rebeca
Título original: Rebecca
Dirección: Alfred Hitchcock
País: Estados Unidos
Año: 1940
Duración: 130 min.
Género: Drama, Thriller, Intriga, suspense
Reparto: Laurence Olivier, Joan Fontaine, George Sanders, Judith Anderson, Nigel Bruce, Reginald Denny, C. Aubrey Smith, Gladys Cooper ,Florence Bates ,Melville Cooper ,Leo G. Carroll, Leonard Carey, Lumsden Hare, Edward Fielding, Alfred Hitchcock, Leyland Hodgson, Ronald R. Rondell, Edith Sharpe, Gino Corrado, Billy Bevan, Egon Brecher, Forrester Harvey, Alphonse Martell, Philip Winter, William H. O'Brien
Distribuidora: United Artists
Productora: Selznick International Pictures
Presupuesto: 1.288.000,00 $
Adaptación: Michael Hogan, Philip MacDonald
Compositor de la música original: Franz Waxman
Dirección: Alfred Hitchcock
Dirección de arte: Lyle R. Wheeler
Director de fotografía: George Barnes
Diseño de interiores: Joseph B. Platt
Efectos especiales: Jack Cosgrove
Guión: Joan Harrison, Robert Emmet Sherwood
Montador: W. Donn Hayes
Novela: Daphne Du Maurier
Producción: David O. Selznick
Sonido: Arthur Johns, Jack Noyes



Comentario:
Como siempre, Hitchcock no decepciona. En esta película de suspense nos habla de la figura omnipresente de Rebeca, y nos tiene engañados con su importancia y figura hasta prácticamente el final de la trama. A pesar de que la portadora del propio título del film no aparezca, consiguió meterse en mi cabeza y asustarme hasta el último minuto. Desde el punto de vista técnico, me ha parecido muy buena película; es decir, ha tenido la capacidad de con el simple enfoque de las miradas de los personajes o con la grabación en travelling siguiendo a la figura de la ama de llaves (que fue el personaje más tétrico para mi gusto), tenerme en vilo hasta su final. Escenas como en la que al ver las grabaciones de su luna de miel el señor de la casa y su nueva esposa, cuando una llama iluminaba los ojos de la mujer, o también los del hombre, condensaban más angustia (por parte de ella) e incertidumbre (por parte de él) que cinco niños llorando. O por ejemplo cuando el ama de llaves, desde el primer momento en el que aparece hasta el final, estaba claro de que era una mujer sombría, con algún plan dentro de sí. Su mirada, su simple mirada, parecía contar la vida de Rebeca, incluso su muerte. Al parecer, estaba tan obsesionada con ella, que nadie podría remplazarla en esa casa, ni en ese mundo, por lo que la malvada mujer intenta por todos los medios deshacerse de la nueva esposa de Winter. Cada vez que aparecía, acorde con la banda sonora, la cara de la protagonista daba un giro de 180 grados, y la mía también. Esa capacidad de mover tantos sentimientos en simples miradas o expresiones y jugar de esa manera con las luces y las sombras me parece de una maestría enorme.
Otra escena que me llamó la atención desde el punto de vista técnico fue en la que comienza a llover cuando la pareja se dirige a la mansión. Teniendo en cuenta de que la película es del año 40, el efecto especial de la lluvia está muy logrado, ya que parece que realmente comienza a llover.
Otra figura que también tiene mucha importancia, tanto en Rebeca como en la película en sí, y todos sus personajes, es el mar. Varias veces es nombrado y elogiado por el ama de llaves, sobre todo cuando le muestra la habitación de Rebeca a la señora. Esta secuencia me encantó, pero siempre me parecía que algo malo iba a pasar de un momento a otro, que le iba a hacer daño, o que acabaría matándola, pero todo lo contrario, al parecer la criada solo tenía poder en lo psicológico, en dañar los sentimientos de la gente y hacerles sentir miserables, concretamente tenía mayor repugnancia por la nueva esposa de George.
Otra escena increíble fue la final, en la que esta mujer incendia toda la casa. Aquí se ve la maldad en estado puro, es decir, se supone que ella quiso incendiarlo porque no podía soportar que ninguna otra mujer fuese feliz con George en esa casa, y es ahí cuando la incendia. Al principio se ve desde un plano gerenal (toda la casa), pero luego va acercando y mediante el zoom acaba viéndose cada vez más a la mujer prendiendo fuego a las cortinas, hasta que se le ve el rostro, lleno de odio y rencor. Ahí acaba la película, en el fuego.
Me ha parecido de alto valor moral, quiero decir, que a pesar de ser un thriller y llevar la intriga desde el primer minuto hasta el último, integra otros valores, como el propio odio, rencor, angustia, e incluso arrepentimiento. Recomiendo a aquellas personas que no la hayan visto, que la vean, porque a parte de ser divertida y entretenida, es una película de gran fama que desde su primera reproducción hizo que todo el mundo que la haya visto recuerde a Rebeca por mucho, mucho tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario