miércoles, 15 de junio de 2016

SENDEROS DE GLORIA

Ficha técnica

Título original: Paths of glory
Director: Stanley Kubrick
Producción: James B. Harris, por Bryna Productions / United Artists (Estados Unidos, 1957)
Guión: Stanley Kubrick, Caldero Willingham y Jim Thompson, a partir de la novela homónima de Humphrey Cobb
Fotografía: Georg Krause
Música: Gerald Fried
Dirección artística: Ludwig Reiber
Montaje: Eva Kroll
Reparto: Kirk Douglas (Coronel Dax), Ralph Meeker (Caporal Pares), Adolphe Menjou (General Broulard), George Macready (General Mirbeau), Wayne Morris (Teniente Roget), Richard Anderson (Comandante Saint-Auban), Joseph Turkel (Armaud)
Duración: 86 minutos.

Sinopsis

En 1916, en Francia, el general Boulard ordena la conquista de una inexpugnable posición alemana y encarga esa misión al ambicios
o general Mireau. El encargado de dirigir el ataque será el coronel Dax. La toma de la colina resulta un infierno, y el regimiento emprende la retirada hacia las trincheras. El alto mando militar, irritado por la derrota, decide imponer al regimiento un terrible castigo que sirva de ejemplo a los demás soldados.



Comentario
Senderos de gloria” es una película de género bélico, totalmente centrada en el papel de los distintos mandos en el servicio militar y en la función de éstos. Aparecen, por lo tanto, perfectamente definidos los papeles de cada uno de estos hombres. El soldado: morir por la patria y si no muere tener una vida desastrosa en las trincheras; los generales, por lo contrario, disfrutan de sus lujosos caprichos, estancias y posesiones a cambio del sufrimiento de los anteriores, y el coronel, digamos que en este caso hay que estudiarlo ,más detalladamente.
El papel de éste, representado por el actor Kirk Douglas (Dax), presenta a un hombre ocupando un oficio equivocado, formando parte de la guerra y la violencia, mientras el protagonista realmente es un hombre cuya mayor característica es la lealtad y sobre todo, la humanidad. El sentimiento -ageno totalmente a la disciplina, el orden o la concepción de moral en esta situación- invade a Dax, lo que hace que se deje llevar por su humildad y aprecio hacia sus hombres, algo peligroso cuando hablamos de un hombre que debería de tratar a los soldados como si fuesen marionetas de carne y hueso.
El mundo en las trincheras es toltalmente distinto al mundo de los generales, y por lo tanto, también el sentimiento, actitud y perspectiva ante la guerra.
Hay dos generales, los cuales actúan como por así decirlo bajo el famoso atributo de “poli bueno” y “poli malo”. Teniendo en cuenta que el “poli bueno” dice que “los soldados son como niños. Al igual que a una criatura quiere que su padre sepa mantenerse firme, las tropas quieren disciplina. Y una forma de mantener la disciplina es fusilar a un hombre de vez en cuando”, creo que podemos hacernos una breve idea de la forma de pensar del otro general, el cual es el principal (y el “malo”). Una figura mezquina, egoísta, cínica, patriótica y capaz de disfrutar ante la visión de la guerra, ya que invoca a sus propios soldados hacia una misión 'suicida' por así decirlo, ya que el fracaso era visible, y aún así decide matarlos por el simple hecho de juzgarlos 'cobardes'. Mi pregunta es ¿ese hombre, o ese tipo de hombres, estaría dispuesto a estar en el uniforme de sus soldados? Éste crea una aunténtica impotencia, no sólo en el coronel o en los personajes, sino en el espectador, ya que se aprovacha totalmente de su poder para ejercer la tiranía y su personal egoísmo.
Parece que el adjetivo humano que más amenaza a este general es la cobardía y el fracaso. Algo que el coronel Dax asume sin problema -totalmente contrario al cinismo y sobre todo al patriotismo del general- si es lo que salva la vida de sus hombres. ¿Que importa el valor si te lleva a la muerte? Yo, personalmente, separaría esta película en tres secciones. La primera en la cual se presentan las condiciones de vida de ambos personajes (soldados, coronel y generales); la segunda, cuando se hace el juicio interminable y totalmente absurdo, el cual resulta una pantomima, ya que los argumentos que sustentaba nuestro protagonista al defender a sus tres soldados (juzgados al pelotón de fusilamiento por cobardía) resultaban mucho más sólidos y convincentes que los de los generales, y aún así, estos hombres mueren, dejando con un nudo en la garganta tanto a los espectadores como a sus propios compañeros dentro de la película; y por último, la tercera parte, en la cual se reúnen los soldados en una taberna antes de volver a las trincheras y los planos se centran en hacer ver las miradas de estos hombres, y lo que se esconde detrás de ellas.
Hablando un poco de la técnica, es una película en blanco y negro pero de los años 50, por lo que ya se pueden ver planos bastante desarrollados y trabajados (no quiero decir con ésto que las películas de años anteriores no trabajasen los planos, todo lo contrario; es decir, que se supone que hay más avances tecnológicos y su desarrollo puede ser más fácil). Utiliza sobre todo para los paisajes los planos panorámicos generales, en escenas como la del ataque y salida de las trincheras; y el primer plano, cuando refleja al general y a todos los soldados en la última escena. Las escenas son casi todas en un ambiente exterior (trincheras, lugar del fusilamiento...) aunque también las hay interiores (como la escena del juicio o las charlas de los generales con Dax en el interior del edificio).

Volviendo al transfondo moral, es una película que creí que no me iba a gustar, ya que es de guerra y belicososidad, pero al contrario, me ha parecido interesnate. No la incluiría en mi lista de películas favoritas, pero sí creo que está muy bien rodada, dirigida y planteada (algo que no dudo si está en manos de Kubrick), y que además refleja valores totalmente universales, no solo aceptables en la guerra o en los años 50, si no en cualquier momento o lugar, como son la lealtad, la humildad, la empatía y el compañerismo (muchos de estos ya citados anteriormente). En resumen, es una muy buena película que muestra a la perfección los sentimientos guerreros y refleja perfectamente la vida de los soldados, alejados de sus mujeres (en todo el film solo aparece una, al final) y sus familias, a cambio de obedecer órdenes de personas que solo se juegan su honor y prestigio, y las cuales sienten tanto aprecio por la vida de éstos como por una copa de coñac, servida para consumirse y ser olvidada.