viernes, 12 de febrero de 2016

Ficha Técnica:

Título: ¡Qué verde era mi valle!
Título original: How green was my valley
Dirección: John Ford
País: Estados Unidos
Año: 1941
Duración: 118 min.
Género: Drama, Familiar
Reparto: Walter Pidgeon, Maureen O'Hara, Anna Lee, Donald Crisp, Roddy McDowall, John Loder, Sara Allgood, Barry Fitzgerald, Patric Knowles, Welsh Singers, Morton Lowry, Arthur Shields, Ann Todd, Frederick Worlock, Richard Fraser, Evan S. Evans, James Monks, Rhys Williams, Lionel Pape, Ethel Griffies, Marten Lamont, Clifford Severn, Dennis Hoey, Eve March, Tudor Williams, Herbert Evans, Mary Field, Tiny Jones, Jack Pennick, Mary Gordon, Will Lewis, Lewis Rees, Owen Thomas
Guión: Philip Dunne
Distribuidora: Twentieth Century Fox Film Company
Productora: Twentieth Century-Fox Film Corporation
Presupuesto: 1.250.000,00 $
Dirección: John Ford
Dirección artística: Nathan Juran, Richard Day
Fotografía: Arthur C. Miller
Guión: Philip Dunne
Montaje: James B. Clark
Música: Alfred Newman
Novela original: Richard Llewellyn
Producción: Darryl F. Zanuck
Sonido: Eugene Grossman, Roger Heman Sr.
Vestuario: Gwen Wakeling

Comentario:
“Que verde era mi valle” es un flashback narrado por un niño, el cual al principio aparece empaquetando sus cosas para marchar de su casa y de su valle, cuando empieza a contar sus recuerdos de la infancia, los cuales le producen mucha nostalgia. En esta película se ve como es la vida de los mineros en un valle de Gales, y concretamente la de la familia Morgan, con un cabeza de familia recto y que piensa al contrario que todos sus hijos; es decir, mientras los hijos piensan que frente a la injusticia de la mina deben de unirse todos e intentar cambiar las condiciones,
el padre cree que deben de seguir aceptando las cosas como vienen, una postura que personalmemte no me parece la más adecuada. El hijo menor (Huw), cuenta como empezó todo, desde su punto de vista; como conoció a su 'hermana', como veía el retroceso de la mina y de los trabajadores, y también su experiencia en la escuela, que a pesar de ser muy buen alumno decide dedicarse a la mina, como sus hermanos. Al principio del film, se ve una escena impresionante del valle, el cual aparece en distintos planos, mientras Huw comienza a narrar su historia, y luego ya se va centrando más en la propia trama. Con respecto a la producción, me llamaron la atención, además de la escena que acabo de citar, la escena en la que Huw comienza a caminar de nuevo al recuperarse de su enfermedad en lo alto del valle, acompañado por Griffith (un hombre bueno, al que la vida no paga como mereciese). En esta escena se ve lo alto del valle desde un plano increíble y me parece bastante buena. Otra escena que me fascinó fue en la que Huw llega al colegio; esta escena no fue de mi agrado, sino todo lo contrario, me gustó desde el punto de vista técnico, pero me pareció denigrante y muy insensible. A pesar de que en el tiempo en el que está narrada la historia fuese de lo más normal educar a los niños mediante azotes y varazos, fue algo horrible ver como un niño indefenso recibía los golpes de un 'licenciado' que sin vara no sería nada, (algo que se ve luego cuando los amigos de la familia Morgan le dan venganza).Supongo que mediante esa escena intenta hacer ver la crueldad del maestro, e incluso de los niños.
También al final de la película, cuando se incendia la mina, y Huw y Griffith acuden a buscar al padre de los Morgan, que era el único que no había conseguido salir, me llamó la atención la escena dentro de la mina, con todo inundado. En ella, los dos salvan al padre y luego cambia a otro plano totalmente distinto, en el que se ve la salida por el ascensor, con el hombre ya muerto. Ahí acaba la película, con una lección moral que refleja el desgaste, el paso del tiempo y el daño que causó ese trabajo para aquel pueblo, aquel valle que en un principio era verde y alegre, y terminó convirtiéndose en algo sombrío y gris. Refleja también valores como el coraje, la hipocresía, el amor familiar y la ternura, dentro del propio protagonista. La escena de la capilla en la que Griffith suelta un discurso a aquellos que le han fallado refleja muchos valores, el coraje dentro de él mismo, y la hipocresía en todos los demás.
En este melodrama también está muy presente la religión, algo que se ve cuando los hijos piden al padre que les lea un capítulo de la Biblia todas las noches, y muchas veces los personajes atribuyen la culpa de lo que ellos mismos hacen, a las palabras de Dios. Es decir, al ama de llaves por ejemplo, no quiere meterse en nada de asuntos que no sean de su incumbencia, pero aun no queriendo, hace llegar a oídos de todos los habitantes del pueblo la noticia que ni siquiera ella sabe con certeza, sino que cree que está segura. Otras veces se llevan a cabo matrimonios que no son del gusto ni de siquiera los que los componen, y eso también se atribuye a la elección de Dios y a lo que sería mejor para cada familia. Ahí también tiene gran sulpa el Sr. Morgan, que quiere lo mejor para su familia, y a veces ni se da cuenta de que buscando lo mejor acaba haciendo infelices a algunas personas.
“Que verde era mi valle” es un drama para mi gusto muy bien esquematizado y equilibrado, en el que se muestran muchos aspectos de la vida humana, y a nivel cinematográfico muy bien dirigido. En él, abordan el amor y el cariño de una forma neutra, es decir, nada pesada, y también refleja las costumbres del pueblo, un pueblo minero de finales del siglo XIX. Personalmente, tanto desde el punto de vista técnico (sublime si tenemos e cuenta el año en el que fue rodada y dirigida) como desde el punto de vista de contenido, ma ha parecido una película interesante, entretenida y cargada de valores que deben de ser mostrados a todas las sociedades, tanto a la del siglo XIX, como de cuaquier otro, porque trata temas universales, algo que puede entenderse en cualquier época, y en cualquier lugar.



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