Título: Metrópolis
Título original: Metropolis
Dirección: Fritz Lang
País: Alemania
Año: 1927
Duración: 117 min
Género: Drama, Romance, Thriller, Acción, Ciencia ficción
Reparto: Alfred Abel, Gustav Frölich, , Frizt Rasp, Theodor Loos, Erwin Biswanger, Heinrich George, Brigitte Helm
Guión: Thea von Harbou
Distribuidora: Warner Bros.
Productora: Universum Film (UFA)
Agradecimientos: Rusty Lemorande
Departamento artístico: Erich Kettelhut, Karl Vollbrecht, Otto Hunte, Walter Schulze-Mittendorf
Departamento musical: Berndt Heller
Dirección: Fritz Lang
Dirección artística: Erich Kettelhut, Karl Vollbrecht, Otto Hunte
Efectos especiales: Ernst Kunstmann
Efectos visuales: Eugen Schüfftan, Jeff Matakovich
Fotografía: Günther Rittau, Karl Freund, Walter Ruttmann
Guión: Thea von Harbou
Música: Abel Korzeniowski, Bernd Schultheis, Giorgio Moroder, Gottfried Huppertz, Peter Osborne, Wetfish
Novela original: Thea von Harbou
Producción: Erich Pommer Giorgio Moroder
Vestuario: Aenne Willkomm
Comentario
Metrópolis
es una ciudad futurista y llena de rascacielos en la que todo
funciona muy bien gracias a los obreros que trabajan en una ciudad
subterránea a esta y en penosas condiciones. Freder, el
protagonista, es hijo de John Frederson, el que tiene todo el poder
en dicha ciudad, y vive de maravilla hasta que conoce a María y al
seguir sus pasos se encuentra con el desastroso mundo, el mundo real,
el que su propio padre ha creado. En ese momento se da cuenta de como
es la vida para las personas que trabajan, las personas a las que
debe sus privilegios, y a las cuales su padre quita todo tiempo,
libertdad y sueños. En esta película se refleja la madera de la que
está hecha el Mundo; los trabajadores por un lado, hechos no para
otra cosa que para trabajar, a los cuales se debe el prestigio de los
poderosos, la gran pequeña minoría que no hace nada y vive mucho
mejor que aquellos que lo hacen todo.
En
la escena en que Freder conoce a María, este está disfrutando de su
lujosa vida, jugando con sus compañeros todopoderosos y
privilegiados. Cuando aparece ella, acompañada de unos niños,
Freder se asombra por ella, se enamora a primera vista por así
decirlo. Es en ese momento cuando decide seguirla; lo que el no
esperaba era encontrarse con lo que se encontró: la realidad. El
mundo de verdad, a pesar de estar oculto, el mundo sistematizado por
máquinas y sin humanización. El mundo que su propio padre creó. Me
llama la atención la escena en la cual, al llegar a la cuidad
obrera, Freder contempla el trabajo de algunos hombres (haciendo su
habitual rutina). En ese momento, a uno de ellos se le va de las
manos la parte del proceso que está haciendo y por un pequeño error
la máquina se sobrecalienta y explota. Algunos de ellos caen al
suelo y salen heridos, otros incluso mueren. Freder, al ver esto
imagina y asocia aquella máquina con la boca de Satanás, por la
cual entran al infierno hombres desnudos y exclavizados, es decir, la
película intenta mostrar la deshumanización y la llegada de las
máquinas comparándola con el infierno.
Después
de ver esto, Freder, horrorizado, se reúne con su padre y le
pregunta cual es la razón para que los obreros vivan en esas
condiciones, ligados a las máquinas y con jornadas laborales
superiores a las que deberían de seguir. Entonces el padre le
contesta que es ahí donde deben estar, y que es eso lo que tienen
que hacer. Esta disputa muestra lo que realmente es esa sociedad
(bastante parecida a la actual); una pirámide. Una simple pirámide
que se sostiene gracias a todos los obreros explotados y en la cima
se sitúan los privilegiados. ¿Privilegiados por que? Por el simple
hecho de la ambición y la falta de humildad.
Metrópolis
presenta dos aspectos; la falta de amor y humanización por parte del
padre, que solo busca su propio beneficio y lo que le lleve a mejorar
su vida, y la humildad y empatía por parte del hijo. Este, en una
escena, incluso substitutye a un obrero en su jornada. Esta escena me
causó cierta ternura por parte de Freder, que a pesar de ser hijo de
quien es, presenta una personalidad totalmente distinta a su
progenitor.
Cuando
Freder hacía el trabajo del obrero, le llaman para acudir a una
asamblea, en la cual se reencuentra con María, que es la que da la
asamblea y convence a los obreros de que pueden conseguir un mundo
mejor. Porfin hablan y los dos conciertan una cita a la que ella no
acude. Paralelamente, un inventor muestra a John Frederson un robot
que hizo para conservar el recuerdo de la mujer por la que vivía
obsesionado; Hel, la madre de Freder. El padre, al ver este robot,
primero rehúye de él, pero luego toma la decisión de darle el
aspecto de María para transmitir sus propios deseos a los obreros, e
instruír en ellos para que lleven a cabo una rebelión suicida.
Debido a esta situación, el inventor rapta a María para darle su
aspecto al robot (por eso María no acude a la cita). Esta parte de
la película me fascina, no sólo por el mensaje que quiere
transmitir; en el que John es capaz hasta de maltratar a una mujer
por el hecho de conseguir su beneficio; sino también por el montaje.
Para ser una película tan antigua, muestra unos avances tremendos en
la escena del experimento. Cuando las puertas se cierran
automáticamente, cuando los cables interactúan entre sí, y el
proceso en el que el robot toma el mismo aspecto que María.
Lo
que consiguen con esto el inventor y John es crear una inteligencia
virtual, algo que ellos mismos instruyen y dan órdenes; más bien
John, el inventor es como una simple marioneta a la que manipula. La
nueva María es la causante de que todos los obreros se revolucionen
y actúen sin pensar, de forma totalmente desorganizada y loca, algo
que cambia su personalidad durante toda la película. En esta escena
se ve como todos los obreros, unidos, destruyen las máquinas y
derriban su propia ciudad; como suben a la ciudad que ellos mismos
han creado: Metrópolis. Freder se da cuanta de lo que sucede y hace
de mediador entre María y su padre (la verdadera María)
En
la secuencia en la que John está viendo por cámara lo que está
sucediendo en la ciudad subterránea también se muestra una
habilidad alta para el motaje, ya que son situaciones paralelas en
distintos espacios.
Es
importante también destacar el hecho de como los obreros entran a su
turno de trabajo. Todo está organizado a la perfección. El primer
grupo entra exactamente en el momento en el que el otro sale. Incluso
los propios trabajadores se mueven igual, tanto cuando caminan, como
cuando trabajan. Este es otro aspecto; los actores llevan a cabo
durante la mayor parte de la película coreografías, en las que se
combina el movimiento de las máquinas con el de sus propios cuerpos.
Otro
hecho que me llama mucho la atención respecto al contenido, el la
forma que María tiene de comparar su sociedad con la historia de
Babel; en la que los obreros son como los que construyen la propia
torre y son exclavizados, y los que tienen el poder son los que los
exclavizan y mandan construírla.
Otro
aspecto es la banda sonora. Esta película da mayor solemnidad a sus
escenas más importantes en gran parte gracias a la música; es un
elemento importante en su producción.
Con
respecto a las imágines y el tratamiento visual del filme, es
complejo. Es decir, cuando muestra planos generales, como el de la
ciudad, tienen menor calidad, pero en los demás se acentúa.ç
Metrópolis
me ha parecido una película interesante. No sólo por el hecho de
tener tan buerna calidad para ser tan antigua, sino porque en ella se
reflejan aspectos que no solo se dieron en la Revolución Industrial
(que es el movimiento principal del filme) sino que siguen presentes
hoy en día, aspectos y temas que no han cambiado a pesar el paso de
los años y de todos los avances: el interés de los que tienen el
poder, y lo que los demás aguantan.
Es
una película futurista que refleja por lo tanto el peso de los
gobernantes y lo que el propio interés hacia uno mismo puede causar,
que muestra una predicción según el director de como será la
sociedad futura, una predicción que en mi punto de vista no cambia
mucho, es decir, sí en el sentido del aspecto de la ciudad (en la
actualidad no hay coches volantes ni tampoco robots con forma humana,
por ahora), sino en el sentido de el pensamiento, la forma de actuar
y decidir de los que tienen el poder, y el hecho de dar mayor
importancia al trabajo y a los resultados que a las propias vidas
humanas.








